ALFONSO ANDRÉ

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Una noche con negro azar: Alfonso André e invitados en el Lunario del Auditorio Nacional

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Continuando con las presentaciones por todo el país de su último disco Mar rojo (2015),Alfonso André ofreció un concierto este sábado 28 en el Lunario del Auditorio Nacional, en compañía de varios amigos y excelentes músicos.

Durante las casi dos horas que duró la presentación, el escenario estuvo en constante ebullición, tanto por el ir y venir de los músicos invitados, como por la fuerza de las canciones de Mar rojo y Cerro del aire (2011) —el disco debut de André como cantante—, y las piezas “sorpresa” que adornaron la noche. En cierto modo, esta ebullición contrastaba con la quietud del público que, debido a la disposición del recinto, se ubicó en sillas alrededor de pequeñas mesas redondas dispersas por todo el espacio. Aunque es cierto que esa disposición puede resultar más “cómoda” para escuchar tranquilamente el concierto, sin duda se echó de menos la posibilidad de formar el típico “montón” anhelante y apelmazado, tirando hacia el escenario.

Alfonso André sigue presentando ‘Mar rojo’. | Foto: Sully Silva

Alfonso André sigue presentando ‘Mar rojo’. | Foto: Sully Silva

El sonido, eso sí, fue impecable. Es evidente que los músicos que acompañan a Alfonso —Federico Fong (bajo), Javier Calderón (guitarra), Adolfo Romero (guitarra) y Chema Arreola (batería)— saben más que bien lo que hacen. Aunque durante el concierto Arreola se mantuvo, como suelen hacer los bateristas, al fondo del escenario, resultaba inevitable “verlo” también frente al micrófono, pues sabemos que muchas de las letras, especialmente las de Mar rojo, han sido escritas por él.

Pocos minutos después de las 21 horas, estos cuatro músicos y Alfonso André aparecieron sobre el escenario, para abrir la noche con una pieza profunda y oscura: “Ese lugar”, última canción de Mar rojo. La voz grave de Alfonso resonó fuerte y clara en el recinto, en cuyas pantallas se proyectaban, a la vez, secuencias de video para acompañar cada canción. Sonó después “Mar rojo” y “Puedes dejarme atrás”, en la que Alfonso fue alternando estrofas con el primer invitado de la noche: Luis Humberto Navejas, voz de Enjambre. Siguieron “Ícaro” y “Brisa”, en la que la voz jazzística de Iraida Noriega logró una gran combinación con la de Alfonso y con la poética letra de esa canción.

Luis Humberto Navejas y Alfonso André, en los ensayos previos al concierto. | Foto: Facebook del artista.

Luis Humberto Navejas y Alfonso André, en los ensayos previos al concierto. | Foto: Facebook del artista.

Iraida se quedó en el escenario para, junto a Paco Huidobro, de Fobia, en la guitarra, añadirle intensidad a “Hasta que dejes de respirar”, tema de Caifanes que Alfonso suele tocar como parte de su repertorio. Esa canción, que también contó con la colaboración deDarío González Valderrama en los teclados, logró estremecer tanto por su letra de oscuro erotismo, como por la brillante interpretación que hicieron de ella esa noche. Después, Alfonso nos contó y cantó “La mitad de la verdad”, tema de Cerro del aire. Al baterista y cantante se le veía seguro y contento sobre el escenario; abajo, el público, aunque sentado, no dejaba de estallar en explosiones de euforia y de admiración dirigidas tanto a Alfonso como a sus músicos de base e invitados.

Llegó, entonces, el momento de que Cecilia Toussaint subiera al escenario para soltar la voz junto con Alfonso en “Fuga y quietud”, también de Cerro del aire. Ella volvería más tarde y, mientras tanto, Alfonso invitó a Fernando Rivera Calderón, músico y cabeza de Monocordio, a tocar una “bonita canción de esperanza”, según él mismo André dijo en referencia a “El sol saldrá”. Después, en triple dosis, vendría la participación de Chetes: primero, con el cover de un éxito del regiomontano, “Querer”, en el que alternó estrofas con Alfonso; luego, volviendo a Mar rojo, hicieron “Suelta”; y, finalmente, a manera de homenaje a David Bowie, los dos músicos nos regalaron una versión de “Starman”.

Cecilia Toussaint y Alfonso André. | Foto: Sully Silva.

Cecilia Toussaint y Alfonso André. | Foto: Sully Silva.

Luego, el concierto remontó a un ambiente oscuro y rock con piezas como “Tormenta” y “Torre del olvido”, en la cual José Manuel Aguilera, voz de la legendaria La Barranca, acompañó a Alfonso. Los versos decadentes de esta canción adquirieron una nueva densidad con la particular voz de Aguilera, quien fue uno de los más ovacionados de la noche. El músico permaneció un poco más en el escenario, aunque ahora en la guitarra y cediendo el micrófono a Cecilia Toussaint, para tocar “Todo temor esconde siempre algún deseo”. Siguiendo con el tono desafiante de esta pieza, sonó “Muérdeme”, tema en el que Chema Arreola —el “Robapalabras”, como lo llamó Alfonso— dejando por un momento la batería y pasando a tomar el micrófono, hizo la introducción vocal.

Alfonso André y algunos de sus invitados al concierto en el Lunario. | Foto: Facebook del artista.

Alfonso André y algunos de sus invitados al concierto en el Lunario. | Foto: Facebook del artista.

Tras salir un momento del escenario, André y sus músicos volvieron para ofrecer su versión de la balada “El amor de mi vida” de Camilo Sesto, en la que la voz de Alfonso luce mucho, aunque no sea su estilo musical de base. El cierre de la noche empezaba a anunciarse, pero faltaba aún el cover de “Penélope”, que contaría una vez más con la colaboración de Chetes y de Cecilia. Finalmente, el concierto concluyó con “La piel”, tema en el que Diego Herrera, compañero “caifán”, estuvo a la guitarra y Cecilia al micrófono junto con Alfonso.

De principio a fin, este concierto nos mostró que Alfonso André va por muy buen camino. Aunque él suele decir que tiene “más personalidad de baterista que de cantante”, estando al micrófono sobre el escenario lo que transmite no es sólo una excelente ejecución musical —tanto de su parte como, sin duda, de los músicos que lo acompañan—, sino también un placer convincente de que vale la pena seguir haciendo nuevos proyectos, aun contando con una trayectoria musical que lo ya sitúa como uno de los músicos mexicanos más importantes de nuestros tiempos.